En esta sección presentamos una recopilación de artículos de utilidad o interés aparecidos en diferentes medios. Estan incluidos: ideas, temas culturales y proyectos, que a criterio del MNC podrían ser implementados y/o mejorados.
Como muestra hemos incluido el siguiente artículo:

Educación y Trabajo:

Las valientes alumnas del padre Serpa

La Republica, viernes 7 de mayo de 2004
Desde hace una década, jóvenes mujeres de los más recónditos lugares del país llegan a Lima, al Centro Ocupacional de Monserrate, para aprender una profesión que les permita tener una oportunidad en la vida, salir adelante, tener un futuro mejor y salir de la pobreza.

Por LINA GODOY.

HACEDOR DE VIDAS.
El padre Juan Serpa tiene varios años dedicado al cuidado y formación de niños y jóvenes de bajos recursos.
Los Sinanyuca, Ccapa, Choquepuma, Quirita, Ninaquispe, Ccorahua, Chara, Kana, Sulla, Ihue y Pallani tienen hoy motivos para sentirse orgullosos. Sus hijas han abandonado sus lejanos hogares, chacras, ganado y todo lo que representa ser descendiente de los antiguos quechuas del Cusco para venir a la capital y estudiar, no una sino, varias carreras técnicas en el Instituto Parroquial Nuestra Señora de Monserrate, en Huachipa.
Janet Sinanyuca Páucar, por ejemplo, dejó su comunidad de Suericama, en el distrito de Coporaque, para llegar a la provincia de Espinar y reunirse con once jóvenes que, como ella, esperaban embarcarse en la aventura educativa que dirige desde hace varios años el padre Juan Serpa Meneses en Huachipa.
"Estaba pastando mis vacas cuando escuché por la radio que ofrecían becas para un internado de tres años en el centro del padre Serpa. Para pagar mi pasaje a Lima, mis padres vendieron algunos animales", cuenta la joven.
A varios kilómetros de allí, Graciela Kana Sulla escuchó el mismo anuncio mientras segaba la cebada de su chacra, en el distrito de Ocoruro. No lo pensó mucho y se presentó, confiando en que su condición humilde la ayudaría a ser una de las beneficiarias.
"A pesar de que era la única que acompañaba a mis padres-sus seis hermanos son casados-, ellos comprendieron y me apoyaron en mi decisión de no ser una ama de casa más sino una profesional que podía ayudar a mi comunidad", refiere.

LARGO VIAJE
Rosmary Pallani (en primer término) y sus compañeras en plenas labores agrícolas.
Para Soledad Ccorahua Quispe, el periplo comenzó con una anécdota que asegura nunca olvidará. Por poco pierde el ómnibus que la trasladaría a Lima, pues se malogró el único carro que la podía desplazar desde su natal Suykutambo. "Me moría si me dejaba el carro de Lima, si hasta pedimos prestado para viajar", dice la muchacha, ahora riendo.
"En mi caso, mis tíos me dijeron: Anda, pero no te olvides de nosotros cuando seas importante", cuenta Valentina Quispe Solo, de 23 años, natural de Coporaque. Asegura que ella no tiene otro objetivo más que regresar a su comunidad y reducir la elevada tasa de analfabetismo que existe en ese lugar.

Aunque tal vez la más nostálgica es Rosmary Pallani Ihue, de 19 años. No pasa un día sin que recuerde a su madre Aurelia y a sus hermanos, a quienes dejó en su lejano hogar del distrito de Paypata. "Ojalá que no se preocupen", dice la joven con voz cortada y a punto de estallar en llanto.
Todas ellas partieron desde su adorado Espinar y llegaron hace tres semanas a la capital, con muchos sueños y esperanzas. Atrás dejaron a sus padres, sus hermanos, sus animales y todo lo que las rodeaba. Viajaron más de 24 horas, pasando por Puno y Arequipa hasta llegar a Huachipa donde fueron recibidas por el padre Serpa y sus nuevas compañeras de clase.
Allí se confundieron con jóvenes puneñas, arequipeñas y una de Chanchamayo quienes se encuentran en ciclos superiores. Por ellas se enteraron de que las dos primeras promociones del instituto culminaron los estudios de manera exitosa y la mayoría ha regresado a su tierra de origen donde ahora enseñan panadería, pastelería o confecciones, mientras que otras han abierto un salón de belleza.

CUERPO SANO.
Las chicas se dan un tiempo para practicar deporte.
María Apaza Mamani, por ejemplo, es una de las egresadas. Tenía 20 años cuando dejó a sus siete hermanos menores en su hogar, en el distrito puneño de Cojata, provincia de Huancané, a 4,800 metros de altura sobre el nivel del mar.
"Aquí aprendí de todo y quiero poner en práctica todas las ideas que tengo en cuanto regrese a mi pueblo. Lo primero que haré será abrir un taller de tejido industrial de lanas de alpaca, ganado que abunda en Cojata", dice María quien hasta ahora se ha dedicado a ayudar a las "cachimbas" a ambientarse.
Pero en los próximos días la joven regresará a su pueblo, gracias al apoyo del Padre Serpa que le ha conseguido los pasajes.

JÓVENES EMPRENDEDORAS
"No estamos aquí solo por nuestro beneficio, sino para ayudar a la gente de nuestro pueblo. Cuando regresemos vamos a enseñarles una ocupación para que también ellos salgan adelante con sus propios medios y no estirar la mano como se acostumbra", dice Janet Sinanyuca con firmeza.
Efectivamente, el Instituto Nuestra Señora de Monserrate forma a las alumnas en nueve oficios que pueden poner en práctica y hasta formar su propia empresa al retornar a sus respectivas comunidades, después de tres años de estudios.
Panadería y pastelería, industria del calzado, del vestido, tejido, cosmetología, curtiembre de pieles, crianza de animales menores, biohuerto, además de una amplia educación sociopolítica y religiosa y hasta defensa personal, forman parte de su preparación educativa.
Este año, cuenta el padre Serpa, "hemos creado nuestra empresa de confecciones Monserrate, donde nuestras alumnas hicieron uniformes, blusas, camisas, zapatos, faldas, pantalones, chompas y chalecos para los 2,000 alumnos del colegio Nuestra Señora de Monserrate de Lima.
"Las ganancias se invierten en material para que practiquen las alumnas del instituto quienes ahora confeccionarán buzos y otras prendas de vestir", cuenta el sacerdote.
"En breve, instalaremos nuestra fábrica de embutidos y carnes enlatadas Monserrate. Estamos engordando los cerdos, los conejos y los peces de la variedad tilapias que tenemos en nuestras propias piscigranjas. Solo esperamos que salga nuestro registro sanitario para comenzar a producir", dice.
Por lo pronto, ya han salido dos promociones de ex alumnas. El ex presidente del Consejo de Ministro y congresista Luis Solari de la Fuente fue el padrino de la primera promoción y en su discurso, señaló que si se quería luchar por la liberación de la mujer, se tenía que multiplicar instituciones como la que dirige el padre Serpa.
Sin embargo, todo no es felicidad. Cuando llegó este nuevo grupo de alumnas de Espinar, se enteró que otras 50 de escasos recursos y de las zonas más altas no pudieron venir por falta de dinero para el pasaje y sus gastos personales.
"Ojalá que alguna empresa de transportes las pueda traer", dice confiado el religioso.
La esperanza del Padre Serpa
Basta que el padre Juan Serpa se pare en medio del patio de su colegio en Lima para que los alumnos ingresen ordenadamente a sus aulas, los profesores comiencen el dictado de sus clases y los pequeños de jardín inicien su día cantando el Himno Nacional en quechua.
Con 43 años en el sacerdocio, asegura que aún le falta un gran camino por recorrer. "Todavía no he instalado la Ciudad de los Niños, que será especial para los pequeños abandonados, y la Casa del Clero para los sacerdotes diocesanos", dice.
Las obras que hasta ahora lleva adelante el padre se hacen realidad gracias al convenio que hay entre el gobierno y la Iglesia.
"El Estado paga a los maestros, personal administrativo y los servicios. La parroquia ofrece el local, la alimentación y el internado mientras que la Policía Nacional brinda seguridad", indica.
Pero la alimentación se ofrece gracias a las limosnas de las misas y algunos benefactores. Usted puede ser uno de ellos, solo tiene que acercarse al Banco de Crédito y depositar su óbolo en las cuentas Nº 193-1428644-046 en soles y Nº 191-09009933-141 en dólares.
Para tener en cuenta
* El colegio Nuestra Señora de Monserrate opera desde hace más de 18 años.
* Actualmente estudian unos 2,000 adolescentes en sus talleres, aulas y centro ocupacional.
* Cuenta con un instituto superior tecnológico y un internado que alberga a un promedio de 150 alumnas llegadas de distintas partes del país.
* Cuenta también con nueve talleres de formación técnica laboral.
* Con un centro educativo ocupacional con especialidades de carpintería, industria del vestido, electrónica, etc.
* Además tiene un programa no escolarizado de educación secundaria para adultos.
* Hasta la fecha ha salido más de una decena de promociones de ese recinto.

 

NOTA del MNC:
Encargar el diseño de unidades PROCER que tomen como base el modelo del padre Serpa. Unidades que puedan ser replicadas a nivel nacional tanto para hombres como mujeres, en lugares estratégicos de la nación, donde se descubra gran potencial para obras con futuro económico. (utilizar otras experiencias como el programa "Sembrando" para ayudar a los campesinos).
Realizar estudios de rentabilidad. Escoger rubros económicos que se adecuen al área geográfica. Asi por ejemplo en la costa pueden crearse centros con enfasis en la pesca, criaderos de tilapia, mientras que la sierra, centros con enfasis en la minería, crianza de cuy, y en la selva centros de producción de miel, animales valiosos por su piel como el lobo de río, lagartos, gallinas selvaticas, yucas, flores, frutas en conserva, etc.
Proveer apoyo logístico y de transporte a los alumnos para que puedan llegar a los centros PROCER.
Disciplina y eficiencia pueden ser alcanzados si existen dirigentes preparados, que sepan administrar, sujetos a un estricto sistema de responsabilidad individual.
Enseñanza Teórica y práctica. Uso de uniforme que puede ser un simple buzo, etc. Panadería, pastelería, confecciones, salón de belleza, tejido industrial de lana de alpaca donde abunde ese ganado, industria del calzado, vestido, tejido, cosmetología, curtiembre de pieles, crianza de animales menores, cerdos, conejos, cuy, biohuerto, educación sociopolítica, defensa personal, embutidos, conservas, carpintería, electrónica, etc.
Inicialmente buscar convenios entre el gobierno y el programa PROCER. Diseñar unidades donde se pongan los gastos sobre varios hombros: puede ser que el Estado pague a los maestros, personal administrativo y los servicios. Instituciones privadas pueden ofrecer el local, la alimentación y el internado mientras que la Policía Nacional brinde seguridad.
Incrementar el deporte, defensa personal y supervivencia.
Inicialmente serán centros que otorguen BECAS a candidatos seleccionados que demuestren disposición y talento, tal como si fuese una empresa privada.
Habrá centros para niños en la primera etapa formativa y también para jóvenes que sean imbuidos en los ideales de RECONSTRUCCION Nacional.
También habrán centros formativos militares con énfasis en labores de Ingeniería reconstructiva, comunicaciones, construcción de estructuras de defensa, tácticas, entrenamiento físico, tanto en la costa (marina), como en la sierra y selva (Superviviencia, camuflaje).

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Publicaremos aquellos artículos que a nuestro criterio sea de valor.